El camino de la vida
Al estar sentada muy tranquila para colocar los pensamientos, algo que debería hacer con más frecuencia, me he enterado de que quiero comentar en los propósitos míos por hacer el Camino, los cuales son varios. Primero, creo que la palabra camino es un símbolo del camino de la vida y todos sus misterios. Cada día en que pisamos la tierra estamos caminando hacia un futuro desconocido determinada por cierta combinación misteriosa de nuestro libre albedrío y de la voluntad de Dios. Seguimos reflexionando, aprendiendo y celebrando el pasado, y espero que recordemos vivir en el momento actual durante la mayoría del tiempo.
Cuando pienso en la palabra camino, se me ocurren dos contextos específicos de los cuales he aprendido un montón sobre la vida. Según Machado, “no hay camino, el camino se hace al andar,” y según la Biblia, Jesús dijo que él mismo era “el camino, la verdad y la luz….” Yo creo que la combinación de estas dos ideas demuestra mis razones para tener tanta ilusión en la vida y también para hacer el Camino, un camino que no va a terminar simplemente cuando llegué a Santiago. Quiero vivir mi vida de manera activa: hacer decisiones basadas en mis principios y aprender de los errores que quizá surjan de ellas, todo el rato intentando mejorarme a ser más como Jesús.
Mi vida es un regalo y a veces sólo quiero pararme, sonreír y dar gracias a Dios por todo lo que me ha dado: la familia, la salud, la seguridad, la oportunidad de experimentar tantas culturas y tantos aspectos de la vida, la habilidad de oír música y de ver a cielos con tantos matices de colores, la paz, la alegría, los tiempos duros que me han provocado a crecer, la risa y su gracia. Hago el Camino, entonces, para celebrar todos estos regalos. También, la actividad física en el aire libre me pone muy tranquila, como si estuviera sentada en mi habitación, para poder intentar escuchar mejor a la voz dentro de mi misma. Cuando camino a solas con vistas de la hermosura de la naturaleza, a menudo puedo dirigir los pensamientos con aun más claridad que cuando estoy quieta y así puedo hacer sentido del pasado, presente y el futuro, todo a la vez. Así que, el Camino que voy a cumplir con mis amigos sirve como una manera de reflexionar sobre la vida y mi papel en el mundo y también de disfrutar de todo el misterio que nunca voy a saber hasta la muerte.
¡Y como no siempre se puede vivir en el mundo de reflexión, cuando yo deje de pensar en todas estas cosas, voy a disfrutar de la compañía de mis buenos amigos middleburienses y la mucha risa que seguro se nos va a surgir en momentos determinados! También quiero hacer el camino para el reto físico, para ver el paisaje español, para aprender más de la historia tras todo lo que veo y para como varios menús del peregrino…¡qué seguro van a ser riquísimos!